A 43 AÑOS DEL PRIMER CAMPEON DEL MUNDO DE FUTBOL.
Y a su vez a partir de allí la camiseta y el escudo de la AFA tuvo preponderancia y esta vez de verdad en el concierto del fútbol mundial.
La selección hasta ese momento más que un honor era una degradación y desprestigio para el futbolista.
Cesar Menotti luego de su éxito con el grandísimo y lujoso Huracan del '73, fue convocado por Cantilo el entonces Presidente Interventor de nuestro Fútbol todavía en una tumultuosa democracia que ya navegaba sobre aguas turbias.
Así comenzó la era del Flaco en la selección con futbolistas que eran los mejores de nuestro campeonato local, para ir buceando en el interior buscando los mejores valores de los distintos clubes del interior, poniéndolos a prueba en Copas Americas y toda competencia para fortalecer las posibilidades a todos.
Ya con el gobierno militar instalado realiza en 1976 una gira con grandes triunfos sobre Rusia y Polonia y en 1977 la saga de partidos comenzó en enero con aquella goleada sobre Hungria 5 a 1 y el debut de Maradona con 17 años y se extendió con aquella serie en cancha de Boca con los mejores de Europa (Polonia, Alemania, Yugoslavia, Francia, Inglaterra, Escocia, entre otros).
Ya para 1978 se perfilaba el plantel de 22 para la disputa del mundial y quedaban afuera Bravo, Bottaniz y Diego para sorpresa de todos mientras Kempes era el único que jugaba en el fútbol del exterior.
El camino fue durísimo, las victorias ante Hungria y Francia allanaron el camino de la clasificación, la derrota contra Italia a jugar la próxima fase en Rosario.
No hay mal que por bien no venga y allí en Arroyito apareció en toda su dimensión Kempes con las victoria ante Polonia, el empate ante Brasil y la goleada que lo depósito en la final ante Peru.
El domingo 25 de Junio a las 15,00 hrs. Con un Monumental lleno como nunca, vestido de celeste y blanco e impulsando al equipo de Menotti a jugar uno de los mejores partidos de la historia de una selección Argentina y ganarle a un muy buen equipo de Holanda 3 a 1, a pesar de la no presencia de su ídolo máximo el gran Johan Cruyff.
En ese partido floreció la casta del futbolista argentino en toda su dimensión con un Fillol grandioso, con un Pasarella que fue el gran capitán, con toda la potencia del Matador Kempes y todo un equipo que se respaldó en sacrificio en Tarantini, Galvan, Gallego, el amor propio de Olguin, Ardiles, Luque, los aportes mágicos de Valencia, Larrosa, Bertoni, Housemann, Ortiz, Alonso, Villa más todo un plantel plantado para salir al ruedo.
El fútbol argentino a partir de ese éxito se puso la chapa de jerarquía y eso significó que las puertas del mundo se abrieran para que los futbolistas brillaran en las ligas más potentes del mundo hasta estos tiempos.
Orgullo de esos héroes que fueron durante mucho tiempo castigados por gente que se olvidó, políticos que mezclaron politica social y derechos humanos y mucho periodismo ignorante que ve solo lo que le dicen.
Salud campeones, Idolos por siempre!!!




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